ÍndiceÍndice  PortalPortal  RegistrarseRegistrarse  ConectarseConectarse  

Comparte
 

 ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores)

Ir abajo 
AutorMensaje
podenco

4ª
podenco

Mensajes : 1387
Fecha de inscripción : 08/10/2011
Edad : 58

ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Empty
MensajeTema: ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores)   ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Icon_minitimeJue 18 Dic 2014, 14:24

Don Gregorio, el párroco de mi pueblo, tenía cara de haber nacido para cura.  Era regordete, aunque lucía la sotana como ningún otro clérigo,  amante de la buena mesa y la posterior copita de digestivo, que ayudara a poner el alma en comunicación directa con el Creador, un corazón que no le cabía en el pecho y defensor a ultranza de las buenas costumbres, las tradiciones, la misa, al menos semanal y el ejercer de  auténtico Can Cerbero de la moralidad de sus feligreses.

Solamente una ligera nube blanca ensombrecía su alma. Esta era su impenitente afición de cuquillero, que más que afición era pasión y que a veces le evadía de sus pensamientos divinos para transportarlo al catrecillo, con su mirada fija en la tronera, por lo alto de los martillos de su vieja Sarasqueta del 16, escuchando imaginariamente el responso que su reclamo ‘Chacón’ echaba al último macho inerte de la temporada pasada ¡Ojalá los responsos que él mismo dirigía a los feligreses que partían al encuentro de Dios fueran escuchados con tanta atención y sentimiento como el profesaba a los de ‘Chacón’.

Estaba poniéndose la estola para oficiar misa temprana, aquella fría mañana del cinco de enero de 1965, cuando escuchó en la puerta de la sacristía, como un susurro….

- Ave María Purísima, padre.  
La figura de doña Matilde, la beata esposa de Francisco Rojas, el mayor terrateniente y a la vez avaro redomado de la comarca, aparecía, vestida con tupido abrigo negro y con negro velo también sobre la cara, como cuervo quieto en rama seca.

- Sin pecado concebida, hija.
- Vengo a hacerle una súplica en nombre mío y de mi esposo.
- Pues dígame Matilde.
- Ayer, cuando Velarde, nuestro casero de Matallana, volvía al cortijo con dos mil duros, tras haberle vendido unas cabras a  ‘Corremontes’, se encontró con un enorme peñón desprendido de la ladera de la Serrezuela y, mientras salió del coche a buscar ayuda para quitar la piedra, alguien se llevó la cartera con el dinero que este llevaba en el reservado del vehículo. Y tuvo que ser alguien del pueblo que supiera lo de la venta. Y me pide mi marido que usted lo diga hoy y mañana en el sermón, por ver si el alma arrepentida de ese desgraciado deposita el dinero en la Sacristía.

- Pues, así lo haremos, Matilte. Tranquilice su alma y la de su marido ¡Sólo me faltaba una oveja descarriada entre mis parroquianos!

De poco sirvió, al menos aquel día, el que Don Gregorio se pusiera encendido y vehemente en el púlpito, como el más ardiente de sus machos de perdiz, echando un sermón que más que parábola fue un azote de almas. Olvidándose de que era víspera de Reyes y yendo al grano del robo y de las consecuencias infernales que traería para el alma del descarriado el persistir en ese camino totalmente apartado de los designios de Dios.

Tras una opípara cena, como corresponde a una noche toledana de frío invierno, el cura fue, antes de acostarse, a visitar el cepillo de la entrada de la Sacristía por ver si habían depositado el dinero. El hecho de no encontrar más que las monedillas de dos reales, acostumbradas tras cada misa, le enfureció hasta tal punto que para relajarse, tuvo que arrearse un flagelo de anís ‘Machaquito’, abandonarse a los recuerdos de la pasada temporada del reclamo y pensar en la inminente llegada de la nueva, para la cual tenía ya todo preparado. El nuevo puesto portátil de lona con troneras (¡que adelantos! Veremos a ver si no lo extraña el pájaro), los cartuchillos del 16 con plomo del 6 (que rompe hueso e impide que el del campo se mueva del tiro) y hasta una sayuela con sus iniciales, confeccionada por una de las beatas de la parroquia. Así entró en sueños aquella noche.

El día de Reyes, poco antes de misa de diez, la Plaza de la Iglesia era un hervidero de chiquillería, con balones, tractores de juguete, muñecas, trompos… y toda la carga que Melchor, Gaspar y Baltasar habían depositado en los balcones del pueblo esa madrugada. Con la iglesia a tente-monte, volvió Don Gregorio a referir lo del robo a Velarde, entre alusiones a los Magos de Oriente, la estrella que los guió y el oro (ahí entremetió lo del hurto), el incienso y la mirra. Pero tampoco hubo resultado positivo, al menos hasta después del temprano y abundante almuerzo.

Esta vez, cuando fue a abrir de nuevo en vano el cepillo de la Sacristía, Don Gregorio iba crujiendo como un saco de pimientos. Y no era ya de indignación, sino porque, bajo la sotana llevaba puestas las botas de campo recién estrenadas. Su pasión por el reclamo le impulsó a cometer esa misma tarde un pequeño ‘adelanto de temporada’, que seguro que allá en el cielo San Huberto le echaría una mano a perdonarlo, pues era el único pecado venial que se permitía algunos años, cuando ya agotada su frágil entereza en este tema y sin poder aguantarse, sacaba el reclamo y la escopeta antes de que se levantara oficialmente la veda, si es que veía a su pájaro tan encelado como lo estaba él mismo. La Guardia Civil, pensó, estaría esa tarde de sobremesa, entretenidos con sus niños y  sus juguetes nuevos.

El suave solecito de las cuatro de la tarde calentaba algo la pared lateral del puesto de lona, armado primorosamente en una bajera de la cresta del cerro del Pozuelo, con ‘la plaza’ puesta en la pata de otro olivo ralo que había a no más de veinte pasos. El corazón se le salía del pecho al orondo cura, entre la emoción de lo prohibido y los primeros cantos de ‘Chacón’ por alto, levantando el campo.

En esta especie de cielo cinegético se encontraba, cuando de pronto el reclamo empezó a regañar ante el ruido de los cencerros de una piara de cabras que faldeaba la ladera del Pozuelo. No era un elemento excesivamente extraño para su pájaro, acostumbrado por su veteranía a tener faenando cerca a las gentes del campo y sus animales, pero ‘Chacón’ no paraba de regañar y botarse en la jaula, cosa poco habitual en él. Hasta que de pronto enmudeció ante la extrañeza del cura.

- “Ave Maria purísima”
Escuchó Gregorio, sorprendido y cabreado a la vez, por la espalda de su puesto de lona. Desamartilló la Sarasqueta, levantó la trampilla de la tronera trasera y se encontró de bruces con la cara montuna del cabrero ‘Corremontes’, arrodillado ante su puesto portátil y en actitud de confesión.

- “Sin pecado concebida”.
Acertó Don Gregorio a balbucir, mientras se rodeaba en el catrecillo, perplejo y atónito ante lo extraño, absurdo y repentino de la situación.

- “Le he visto ponerse desde el cerro de enfrente, mientras careaba con las cabras y me he acercado con todo el cuidado que he podido para no asombrarle el pájaro. Pues me ha dicho la Antonia que lleva usted un par de días atribulado con lo del robo y lo ha referido en misa y quiero tener la conciencia tranquila, al menos ante usted y ante Dios.”
Se adentró el cabrero en su explicación mientras el cura sacaba la escopeta de la tronera del improvisado confesonario y miraba de reojo preocupado la reacción de su reclamo, a la vez que se recuperaba del ‘asalto’ (peor hubiera sido que lo hubiera visitado la Guardia Civil) y se disponía a escuchar en confesión al ‘Corremontes’.

- “Dime hijo. ¿Qué sabes de ese asunto y que atormenta tu conciencia?”
- “Padre, el dinero me lo llevé yo. Poco antes, la Antonia, mi mujer, se lo había dado a Velarde a cambio de veinte cabras. Las mismas que se me murieron envenenadas hace ya más de un mes mientras careaba de refilón el monte de Matallana. Y que nada tiene que envenenaran aquello a cosa hecha, pues de todos es sabido que don Francisco arrienda los pastos y no consiente que ningún animal cuyo dueño no pague, se coma una hierba de la dehesa.
Yo empujé el peñón al camino y tracé la engañifa para que mis niños no se quedaran sin comer más tiempo y sin alguna cosilla con que entretenerse el día de Reyes. El dinero me lo prestó el hermano de mi mujer y se lo he devuelto todo menos lo que necesariamente hemos gastado estos días, que ahora con lo que dan esas nuevas cabras, espero devolverle el resto en cuanto pueda.
Écheme usted la penitencia que vea conveniente. Pero póngase antes en mi sitio.”

- “¡Que te vayas de aquí ahora mismo y te lleves las puñeteras cabras que me van a echar a perder el pájaro! ¡Esa es la penitencia que te mando! Ego te absolvo pecatis tuos….”
Acabó el cura haciendo la señal de la cruz en el aire dentro del puesto.

Ya no recuerdo si Don Gregorio tiró esa tarde. Lo que si me contaron es que el pájaro no se le estropeó y le siguió dando alegrías al cura cuquillero mientras tuvo vida y celo. El dinero nunca apareció en el cepillo de la Sacristía.

¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!

[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]


Última edición por podenco el Sáb 20 Dic 2014, 12:36, editado 1 vez
Volver arriba Ir abajo
http://www.naturalezacazaypesca.com
viti
Administrador
Administrador
viti

Mensajes : 17598
Fecha de inscripción : 19/03/2011
Edad : 52

ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Empty
MensajeTema: Re: ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores)   ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Icon_minitimeJue 18 Dic 2014, 15:05

muy guapo
Volver arriba Ir abajo
http://www.cazayarmas.org
EBP
Vieja Gloria
Vieja Gloria
EBP

Mensajes : 2179
Fecha de inscripción : 02/01/2012
Edad : 46

ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Empty
MensajeTema: Re: ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores)   ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Icon_minitimeJue 18 Dic 2014, 15:08

!! Genial !!
study study study study ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) 2700823864 ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) 2700823864 ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) 2700823864 ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) 2700823864
Volver arriba Ir abajo
Raspa
Mostacilla
Mostacilla


Mensajes : 69
Fecha de inscripción : 10/12/2013
Edad : 52

ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Empty
MensajeTema: Re: ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores)   ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Icon_minitimeJue 18 Dic 2014, 21:53

Bonito relato Manuel
Volver arriba Ir abajo
Asterix

2ª
Asterix

Mensajes : 1872
Fecha de inscripción : 21/12/2012
Edad : 69

ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Empty
MensajeTema: Re: ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores)   ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Icon_minitimeVie 19 Dic 2014, 11:15

Maravilloso relato Manuel, me has llevao de golpe a esos pueblos donde parece que no pasa el tiempo, qué regustillo cacero navideño y...qué peazo cura. Cuquillero y Machaquito, y el pájaro Chacón, no podía ser de otra manera.
Un abrazo y feliz navidad.
Volver arriba Ir abajo
jofogo
Baja Voluntaria
Baja Voluntaria


Mensajes : 2056
Fecha de inscripción : 02/06/2013

ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Empty
MensajeTema: Re: ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores)   ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Icon_minitimeVie 19 Dic 2014, 22:53

Muy entretenido...
Volver arriba Ir abajo
JM Palacios Iriarte

9ª


Mensajes : 140
Fecha de inscripción : 05/08/2013
Edad : 77

ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Empty
MensajeTema: Re: ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores)   ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Icon_minitimeSáb 20 Dic 2014, 12:29

Dios me libre de alabar y justificar la acción de Corremontes, Podenco, pero hay un refrán que reza, "Amor, con amor se paga " , que empleado de forma irónica, es lo que se merecía el marido de Dª Matilde ; " Vive y deja vivir ", reza otro proverbio español..., y el marido de Dª Matilde, quería vivir él solo, según parece. Lo cierto y verdad, es que D. Gregorio, el orondo cura, intermediario entre el JEFE supremo y los pecadores terrenales del pueblo, consideró que aquel hurto no fue más que una especie de aplicación del refrán arriba reseñado, y la prueba es que lo despachó con una penitencia leve, de retirar las puñeteras cabras, taco venial en boca de un cura, acompañado del clásico, Ego te absolvo...
Seguro que ante la explicación del cabrero, el SEÑOR, no pudo por menos que perdonarle, máxime si ya lo había hecho su representante terrenal en el pueblo, D. Gregorio, y seguro que aunque ya no lo recuerdes, Podenco, aquella tarde, D. Gregorio tocó pluma ya inerte, y además la benemérita no le pilló.
¡ Qué relato tan sencillo, enternecedor y ejemplar para estas fechas, Podenco !..., y aprovechando la ocasión :  ¡ FELIZ NAVIDAD Y VENTUROSO 2015...! para todos los " cazaarmeros y las respectivas familias ", y si pudiera ser, que viniera algo mejor que este puñetero 2014, que bendito de Dios vaya.
Volver arriba Ir abajo
jofogo
Baja Voluntaria
Baja Voluntaria


Mensajes : 2056
Fecha de inscripción : 02/06/2013

ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Empty
MensajeTema: Re: ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores)   ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Icon_minitimeSáb 20 Dic 2014, 14:29

Creo que en esas Fechas se debe entender como entretenido, sobre un fanático del reclamo...
Por otro lado tiene muchas interpretaciones...depende del color en que se mire...creo que también se puede interpretar - el que esté libre pecado que tire la primera piedra.
Tiempos de paz...
Volver arriba Ir abajo
jofogo
Baja Voluntaria
Baja Voluntaria


Mensajes : 2056
Fecha de inscripción : 02/06/2013

ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Empty
MensajeTema: Re: ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores)   ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Icon_minitimeSáb 20 Dic 2014, 15:02

...haz lo que yo diga y no hagas lo que yo haga...
Volver arriba Ir abajo
Enjarao
Vieja Gloria
Vieja Gloria
Enjarao

Mensajes : 5091
Fecha de inscripción : 17/11/2012

ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Empty
MensajeTema: Re: ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores)   ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Icon_minitimeSáb 20 Dic 2014, 21:59

Gracias Manuel por el relato, cosas como esas pasaban a puñaos cuando los curas tiraban de gatillo para llevarse alguna exquisitez a la barriga.

Y lo que se quedó el cabrero por necesidad, aunque fuera del señorito, poco o nada le aliviaba a su dueño.

ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) 1808262541
Volver arriba Ir abajo
mr_roy

8ª
mr_roy

Mensajes : 231
Fecha de inscripción : 15/11/2013
Edad : 32

ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Empty
MensajeTema: Re: ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores)   ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Icon_minitimeMar 23 Dic 2014, 13:06

Buen relato de gente mayor y tiempos donde se pasaba mucha necesidad.
Cuantas cosas se hacian para poder subsistir...
Volver arriba Ir abajo
Contenido patrocinado




ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Empty
MensajeTema: Re: ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores)   ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Icon_minitime

Volver arriba Ir abajo
 
ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores)
Volver arriba 
Página 1 de 1.

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Caza & Armas :: ME ACUSO PADRE (Cuento de Navidad para cazadores) Zzzzzz12LA CHIMENEA :: Relatos-
Cambiar a: